Anomia y conducta suicida: Una lectura durkheimiana del suicidio silenciado en las estadísticas oficiales

El suicidio constituye un problema de salud pública creciente en México, particularmente entre jóvenes de 15 a 29 años, grupo en el que se posiciona como una de las principales causas de muerte. A partir de un enfoque teórico-sociológico, este artículo analiza la relación entre la anomia social y el incremento del suicidio juvenil, entendiendo este fenómeno como resultado de una crisis estructural de pertenencia.
Se emplea una metodología documental basada en la revisión de literatura clásica y contemporánea sobre anomia, desigualdad social y conducta suicida. Los hallazgos sugieren que el debilitamiento del tejido social, la precarización económica y la insuficiencia de redes de apoyo generan condiciones de desesperanza estructural que incrementan la vulnerabilidad de los jóvenes. Se concluye que el suicidio no puede comprenderse únicamente desde una perspectiva individual, sino como un fenómeno social complejo que exige intervenciones integrales desde el Estado, la familia y la comunidad.
